Cartografía del ruido cotidiano
Durante una semana, anota a qué horas suenan más las puertas, qué escalones protestan, dónde el eco multiplica tacones o juguetes. Con cinta de pintor, marca discretamente apoyos y desvíos. Ese mapa vivo orienta desplazamientos vespertinos, previene sorpresas y enseña a toda la familia a caminar con intención, como quien sostiene una taza muy llena sin derramar.